¿Cuál es la mejor forma de reducir los falsos positivos en las pruebas de esterilidad?

Para poder lanzar al mercado medicamentos y productos esterilizados, antes deben someterse a pruebas de esterilidad.

BiotechSlider_scientist_microscope.jpg

Cómo garantizar pruebas de esterilidad fiables es la pregunta del millón que se hacen todas las empresas farmacéuticas. En este artículo, detallamos cuáles de los cuatro enfoques habituales es el más efectivo para reducir los falsos positivos.

El desafío no podría ser mayor. Si un medicamento se contamina y una prueba de esterilidad mal realizada no lo detecta (es decir, da falso negativo), el resultado podría implicar que el medicamento contaminado fuera comercializado y provocar daños e, incluso en los casos más graves, provocar la muerte de pacientes. 

Por el contrario, si el medicamento no está contaminado pero la prueba de esterilidad se contamina a través del operador o el ambiente, por ejemplo, si da falso positivo, entonces su impacto podría retrasar la comercialización del producto y, en el peor de los casos, podría suponer la pérdida de millones de dólares en productos desechados. 

Con el fin de reducir los falsos positivos, las pruebas de esterilidad deben realizarse en un entorno aséptico. Para crear un entorno aséptico, se utilizan distintas configuraciones del sistema de barrera. A continuación se resumen los enfoques más habituales.


Ambiente aséptico de grado A


Los ambientes asépticos de grado A (ISO 5) son efectivos para la realización de pruebas de esterilidad ya que crean un entorno limpio que protege los lotes de los patógenos.

Sin embargo, hay un inconveniente.

El problema de los ambientes asépticos de grado A es que en la sala hay presentes personas y no existe una separación real entre el personal y las pruebas que están siendo sometidas a pruebas. Dado que el personal es la mayor fuente de contaminación, esto crea un riesgo de contaminación en la muestra y la generación de un falso positivo. 

El otro desafío que supone aplicar este enfoque es que los ambientes asépticos de este grado son extremadamente caros de mantener y el espacio es escaso. En muchas ocasiones emplean más espacio y recursos que los realmente necesarios. De modo que este enfoque es muy costoso para realizar pruebas de esterilidad. 


Cabina de seguridad biológica o campana de flujo laminar en ambientes asépticos de grado B


Una cabina de seguridad biológica o campana de flujo laminar es un espacio de trabajo semicerrado que proporciona una protección ambiental limitada contra patógenos para la muestra que está siendo probada mediante el uso de un flujo de aire unidireccional. Dado que el personal supone la mayor fuente y riesgo de contaminación, esto es una gran ventaja y se traduce en que este enfoque ofrece un mejor nivel de protección que el de un ambiente aséptico de grado A.

La protección adicional de las cabinas de seguridad biológica implican que el proceso se puede realizar en un ambiente aséptico de grado inferior, de modo que este enfoque conlleva un menor coste económico en comparación con el de los ambientes asépticos de grado A y habitualmente requieren de menos espacio. 

Sin embargo, la limitación de este enfoque es que las cabinas de seguridad biológica siguen estando técnicamente abiertas, lo que sigue suponiendo un riesgo potencial de exposición humana sobre la muestra de la prueba de esterilidad. Para solventar este inconveniente, algunos fabricantes están optando por dispositivos que combinan la ventaja económica de las cabinas de bioseguridad con la efectividad de los ambientes asépticos. 


Aislador


Un aislador es un espacio de trabajo que está totalmente aislado del personal y del entorno, lo que permite que los operadores realicen las pruebas de esterilidad a la vez que se mantiene un espacio de trabajo aséptico. Un aislador es básicamente un recinto sellado que flujo de aire laminar filtrado con filtros HEPA que facilita la creación de un entorno de grado A. Los usuarios llevan a cabo las pruebas mediante guantes incorporados en el propio aislador. Este grado de separación reduce o elimina el riesgo de exposición a personal de la muestra sometida a la prueba de esterilidad, de modo que es el enfoque con conlleva un menor riesgo para las pruebas de esterilidad. Muchos aisladores pueden conectarse también a un sistema de descontaminación externo y ser descontaminados con vapor de peróxido de hidrógeno. 

La descontaminación con vapor de peróxido de hidrógeno es una alternativa a la desinfección manual, propensa a errores humanos. El proceso de descontaminación ofrece una eficacia de erradicación esporicida de 6 log, lo que significa que puede lograrse una desinfección fiable si se utiliza de acuerdo con las instrucciones de uso sobre las superficies de los materiales y el equipo sometidos a prueba en la cámara entre cada uno de los lotes de las pruebas de esterilidad, lo que reduce el riesgo de contaminación de manera sustancial.

Los aisladores han ganado popularidad porque combinan la limpieza de un ambiente aséptico pero con un perfil más reducido. De hecho, la sección XI de la guía de 2004 de la FDA dice que, "El uso de aisladores para realizar pruebas de esterilidad minimiza la posibilidad de obtener resultados falso positivo".

A pesar de los beneficios, los sistemas aisladores tradicionales pueden ser poco manejables. 

Los aisladores más comunes son cajas grandes construidas en acero inoxidable. Su gran tamaño, gran peso y piezas especializadas hacen que sea una estructura fija en la sala en la que se instale. Esto se traduce en tiempos de entrega más largos al comprar un nuevo sistema aislador. La fabricación, entrega, instalación, y validación de los sistemas aisladores tradicionales pueden tardar entre 10 y 12 meses. Además, cualquier gran equipo fabricado en acero inoxidable suele ser bastante caro.

Además, los sistemas aisladores suelen situarse en un ambiente aséptico de grado B, lo que complica, en lugar de solucionar, el problema de la rentabilidad. Sin embargo, dado que los sistemas de aislamiento proporcionan una separación total con el entorno, los sistemas de aislamiento pueden situarse en ambientes asépticos de grado inferior, de modo que su mantenimiento es más económico.

Limpiar los aisladores también puede ser un reto, ya que tienen una gran superficie en el interior y raramente incorporan un sistema de descontaminación. Esto hace que la descontaminación entre lotes de pruebas requiera mucho tiempo.

De manera que, mientras que los sistemas de aisladores tradicionales ofrecen muchos beneficios, existen factores que dificultan su uso. Por este motivo, muchos fabricantes están comenzando a usar un enfoque más nuevo, más eficiente y más económico. 


Sistema aislador modular con biodescontaminación integrada


De manera similar a los sistemas aisladores tradicionales, este enfoque utiliza vapor de peróxido de hidrógeno para descontaminar las cargas antes de realizar una prueba, pero la diferencia clave es que el generador de vapor está completamente integrado en el aislador, en lugar de ser un elemento separado. 

Con una rápida capacidad de biodescontaminación integrada, un aislador con generador de biodescontaminación integrada requiere una huella más pequeña que un sistema aislador tradicional, normalmente tiene un menos consumo de energía y es más rentable que el sistema aislador, y el generador de biodescontaminación no tiene que adquirirse por separado.

En comparación con un sistema aislador tradicional, el beneficio adicional de un sistema aislador modular es que el rendimiento de las pruebas se incrementa sustancialmente ya que se puede realizar una prueba de esterilidad en una cámara mientras que la siguiente carga está siendo descontaminada en la cámara contigua de manera simultánea.

Algunos sistemas aisladores modulares modernos con generador de biodescontaminación integrado son normalmente más pequeños que los sistemas aisladores tradicionales y están fabricados en polipropileno. Esto los hace más ligeros, más fáciles de montar y más rentables, lo que significa que el montaje, la instalación y la validación se pueden llevar a cabo en un plazo de tiempo más corto, de 3 a 4 meses, en comparación con un sistema aislador tradicional.

Sumando a estas otras características, como la monitorización ambiental y una bomba de comprobación de esterilidad integrada, es esta combinación de beneficios (aislamiento, rentabilidad, flexibilidad, tamaño) la que ha provocado que muchas empresas farmacéuticas líderes opten por los sistemas aisladores modulares con biodescontaminación integrada para la realización de pruebas de esterilidad en sus instalaciones.

Artículos relacionados